Hola exploradores!

Me hace mucha ilusión empezar esta nueva categoría que he llamado ” Urban Photography”.

Durante mis viajes y en particular este último que he hecho durante nada más y nada menos que seis semanas no me he separado de mi cámara en ningún momento. Me he olvidado de mi única chaqueta en un avión, de la bebida en otro, de mis gafas de ver en Australia, la cartera en Madrid etc. pero jamás de mi cámara.

Hace unos días comenté en mis redes sociales que para el último viaje que hice y en el que estoy ahora en Tailandia he optado por llevar una cámara más manejable a la que uso de normal.

La razón es muy simple, el peso. No me imagino llevar la cámara que uso de normal que es una Canon EOS 6D con una lente al menos fija cogiendo once vuelos, haciendo malabares entre el equipo, la maleta y la mochila de un lado para otro en los aeropuertos. No solamente eso; los kilómetros andados en las ciudades más los extra que haces porque te has perdido o te han indicado mal. Coger un bus y a los cinco minutos salir corriendo a coger otro porque te has equivocado de línea y ves a lo lejos que está a punto de llegar a la parada y no, no apetece esperar media hora al siguiente.

Cambiar de metro porque la vía está cerrada y no lo sabías y ahora tienes que subir de nuevo las escaleras infinitas que acabas de bajar porque o no hay mecánicas o tampoco funcionan. Es entonces en ese momento, cuando empiezas a consolarte por no echarte a llorar diciendo que al menos, estás haciendo ejercicio.

Estar en un metro abarrotado de gente en hora punta donde no cabe ni un alfiler pero siempre hay espontáneos que con mucho talento y supongo que práctica, consiguen entrar y mimetizarse entre la gente o estar en la cola de un museo cuando empieza la franja horaria en que es gratis, tampoco ayuda mucho si tu cámara es muy grande.

Bueno, como podéis comprobar, si hubiera hecho todo esto con una cámara pesada para el cuarto día o segundo más bien, hubiera tenido tortícolis, lumbago, o la cámara se hubiera llevado un buen golpe cosa que nadie queremos. Ah! Tampoco queremos lo anterior, claro.

Actualmente estoy usando para los que me preguntáis una Panasonic Lumix G7 que es una cámara muy ligera y hasta ahora no me ha dado ningún problema. El manejo es muy sencillo, los modos son muy completos y además la calidad del vídeo es estupenda.

He tenido la oportunidad de documentar a mi manera todo aquello que me ha fascinado en esta vuelta al mundo literal que he hecho. He podido fotografiar Singapur, Londres, Madrid, París, Nueva York, San Francisco y Hawaii en concreto. En el momento en que puse un pie en Manhattan y desde entonces, sueño con tener una beca de fotografía en Nueva York que a mi parecer, es una de las ciudades más especiales y bonitas para fotografiar en comparación con otras en las que he estado.

Algo que como fotógrafa me llama mucho la atención es en sí lo que me encuentro de distinto y novedoso en las ciudades que voy recorriendo. No importa de qué se trate siempre y cuando sea algo que me llame la atención poderosamente. A veces, me pasa que camino entre un grupo de turistas que están sacando innumerables fotos del edifico que se levanta ante nosotros y yo me paro a sacar fotos a una alcantarilla. Bueno ya no desde la campaña de la película“It” porque me dan un poco de fobia los payasos pero ya me entendéis a lo que me refiero.

Otro aspecto donde he querido poner el acento en este proyecto es en el arte urbano en general. Sea en forma de mural, de un imitador de Elvis, de una acera con restos de tiza, de un boceto en el viejo cuaderno de un pintor, de un escaparate de cosas inusuales, o del vestuario de una persona. En cualquier cosa podemos encontrar arte.

Espero que disfrutéis de las fotos. Nos vemos pronto!

Un abrazo [email protected]!

 

Haight-Ashbury, San Francisco.

 

The Embarcadero, San Francisco.

 

Haight-Ashbury, San Francisco.

 

San Francisco.

 

Chinatown, Singapur.